La visión no puede ser ahorrada o gastada, sino más bien, su uso dirigido y sostenido, mejora ostensiblemente el funcionamiento visual.

        Cuanto más temprana sea la estimulación visual, más rápido será el progreso en el uso de la visión.

        Anime siempre a los niños con discapacidad visual a usar su visión, confiando en que mejorará su percepción visual.

        Use con naturalidad las palabras “ver” y “mirar”; aún cuando los niños sean ciegos.

        Es importante que los niños aprendan a establecer contacto a través de los ojos con los objetos y sobre todo con quienes hablan, por mínima que sea su percepción visual.

        Estimule la exploración en espacios exteriores, utilizando todos los elementos de la vida diaria que sea posible (texturas, sonidos, colores en murallas, etc.).

        Adecue (modifique) los textos e ilustraciones comunes, utilizando  colores contrastantes,  macrotipos (textos amplificados), texturas. Use  “siempre”  letra de imprenta. 

        El papel amarillo y la tinta negra son los que proporcionan una máxima visibilidad y un mayor contraste. Para evitar la fotofobia, use hojas en color pastel.